7 jun. 2012

buenos recuerdos, cortos, pero buenos.

Nunca he llegado a imaginarme cómo sería todo ahora contigo.
Pero, a pesar de todo lo que vivimos, te sigo recordando. 
Siempre me he quedado con ganas de decirte un millón de cosas, pero son tantas que no sé por donde empezar... 
¿Quizás por un lo siento? Me sirve.
Siento haber perdido tanto tiempo en gilipolleces, tiempo que podríamos haber aprovechado, tiempo que nunca más va a volver. 
He de darte las gracias, me has hecho aprender muchísimas cosas, supongo que no te lo explicarás, pero créeme, lo has hecho.
¡Qué raro se me hace esto!
Por eso, lo último que te diré será que espero que estés donde estés todo te vaya bien, y que nunca, pero nunca nos olvides.
Felicidades adelantadas, pequeña.